domingo, 1 de septiembre de 2013

Esa fulanita

Por azar o destino, las peñas y la noche rosarina cruzaron a esta profesora de Filosofía con Fito Páez, quien la convenció de volcarse de lleno a la música. Dueña de una voz que condensa tibieza y tempestad, se supo ganar un lugar entre lxs más grandes folkloristas del país, apropiándose de cada canción con su forma única de mal decir.