Desde
que existe el Código Penal, fruto de la ley 11.179 de 1921, fue reestructurado
más de 900 veces, lo cual nos da un promedio de casi diez intervenciones al
año. Hoy, tras años de inalteraciones, existe un anteproyecto de reforma que
está siendo evaluado por las cámaras legislativas. El debate sobre quiénes
merecen castigos y cómo implementarlos se reabre y lo condimentan fricciones
políticas, oportunismo, demagogia, falacias varias, algunos pasos para adelante
y las eternas fisuras del sistema.