Incubada al calor de zapadas, escenarios y madrugadas cordobesas, una oruga se transformó en mariposa salvaje y voló hasta Buenos Aires para convertirse en una de las nuevas promesas rockeras argentinas. Dos Santanas reventados en este veranillo de abril confirman que Eruca Sativa, a pura energía y determinación llegó para quedarse.
¿Cómo fue
el despegue de Córdoba, empezar a tocar en otros lados, festivales cada vez más grandes, como los de
México?
G: Me
parece que fue muy natural todo, empezamos en Córdoba tocando en lugares muy
pequeños, y se fueron haciendo cada vez más grandes, fuimos consiguiendo cada
vez más shows para hacer en Buenos Aires y alrededores, entonces tuvimos que
mudar el equipo de trabajo para acá y tener como casa central Capital Federal,
y de ahí salir al resto del país. Siempre tratamos de trabajar al mismo ritmo,
y de generar los mismos espacios para nuestro trabajo. Ese es el momento en el
que estamos ahora, tratando de conocer nuevos lugares, fortaleciendo los
lugares donde ya hemos tocado, y tratando de cubrir todo el país, porque es un
país muy grande, hay mucha gente que disfruta de esta música y entonces
queremos llegar a todxs.
B: Viajar
a México también estuvo muy bueno, nos pusimos en relación con un productor de
allá, que nos dijo que le gustaba la banda y quería hacer un trabajo a largo
plazo, sin firmar nada, sin ninguna cosa rara en el medio, y nos pareció que
estaba bueno porque era como un intercambio de trabajo. El fue haciendo
difusión allá, además de hacernos notas telefónicas, en revistas o por
internet. Viajamos en octubre de 2011, tocamos en unos festivales muy lindos
(La Rocka en Monterrey y el Festival de la Cerveza en Guadalajara), con mucho
público, y también en el under, en lugares chiquitos como el pub en el que
vamos a tocar hoy (Santana Bar), que está bueno porque el contacto es más
personal con la gente.
El nombre
es bastante particular, ¿cómo se les ocurrió?
B: No te
lo vamos a decir. No, mentira, ya se lo dijimos a todo el mundo, no es ningún
secreto. Le habíamos puesto “Oruga”, porque queríamos que tuviera que ver con
transformarnos en otra cosa. Representa bastante bien, el paso de una oruga a
una mariposa, el tipo de cambio que estábamos sintiendo en nuestras vidas al
formar la banda. Pero no nos gustaba cómo sonaba la palabra, entonces seguimos
profundizando un poco más y llegamos a Eruca
Sativa. Con el transcurso del tiempo nos fuimos enterando de su verdadero
significado, que la raíz de la palabra es del latín: “eruca” es literalmente
oruga, y “sativa” es salvaje. Y nos gustó, porque tiene que ver con el bicho, y
es el nombre científico de una planta además.
¿De qué
forma nace su propio sello discográfico?
B: Lo
formamos en el año 2010, se llama Marca Tus Marcas, para lanzar nuestro segundo
disco: ES. El primero lo largamos con la UMI, y cuando fuimos a sacar el otro nos pareció que necesitábamos trabajar con nuestros tiempos, hacerlo a nuestra
forma, y por ahí no lo encontrábamos en ese momento en ninguna otra
discográfica. La idea es también, en el futuro, editar otras bandas; Es un
proyecto que nos gustaría hacer, pero hasta ahora estamos a full con nuestro
trabajo. Y este tercer disco, Blanco, lo largamos con MTM de la mano de Sony,
entonces lo tenemos distribuido en todo el país y estamos con el apoyo de una
empresa super grande, y esperamos que en el futuro se note el trabajo en
conjunto.
¿Cómo ven
la relación entre música, derechos y empresas?
L: Tiene
mucho que ver con el trabajo de lxs músicxs estar al tanto de lo que pasa y de
cómo su trabajo puede llegar a los oídos de la gente, pasando por toda esa
industria, que existe para que podamos vivir de esto y seguir haciendo lo que
hacemos. Nuestro manager está muy al tanto de la parte legal, de estar ahí en
contacto con las empresas. Él es un cuarto Eruca, que no está tocando arriba
del escenario pero que es otro músico más. Es muy importante saber lo que nos
corresponde como artistas, y poder tener las herramientas para tener regulado
eso que uno hace, porque es lo que nos da de comer, y es la única forma que
tenemos de hacer que valga algo, más allá obviamente del valor artístico.
¿Tienen
algún público preferido, o disfrutan de todxs por igual?
L: Son
todos muy distintos. Es muy difícil elegir un público, creo que no se puede,
porque cada uno nos da lo que le sale, y también nos gusta mucho el público que
no conocemos, como nos pasó en México. En Argentina ya nos habían conocido,
íbamos a lugares donde ya teníamos nuestro público, y de golpe ir a un país
donde organizás un show y no te conoce absolutamente nadie, tener que
conquistar al público de cero era toda una mística re linda, eso te carga las
pilas. Creo que cada tanto una dosis de esos públicos nuevos está buenísimo.
G: Hay
algo que es muy positivo, en general, y es que tenemos muy buena respuesta, sea
cual sea el público. Hemos tocado para gente muy distinta: en colegios con una
respuesta increíble, y en festivales de metal ortodoxo, con camperas de cuero,
moto, todo mal, y de repente salimos y todos los vikingos nos miran como
diciendo:” ¿Y estas minas qué van a hacer?”, y es duro también. Vemos otros
grupos a los que les es muy difícil, con los silbidos y todo eso, pero nos ha
tocado públicos muy respetuosos
B:
Tocamos una sola vez en Hurlingham, con Las
manos de Filippi, y esa vez fue el único público que sentimos difícil.
Siempre que me preguntan cuándo nos fue mal, bueno, en El galpón de Hurligham.
Una cosa
que se destaca que son un power trío en el que, no solamente es una mujer la
que canta y toca la guitarra, sino que la mayoría son mujeres, ¿influye en algo
esa cuestión?
L: Es muy
loco eso, porque nosotrxs escuchamos a Kurt Cobain o a Janis Joplin, y yo
pienso:”Uy, yo quiero hacer eso”, pero no estoy pensando si es hombre o si es
mujer.
B: Lo
tomamos muy naturalmente, una no se levanta pensando:”Oh, soy mujer, ¡buen día
mundo!”. Nos gustó el rock por lo que escuchamos, agarramos los instrumentos y
empezamos a tocar, después el resto se da cuenta que sos mujer. Es algo que con
el tiempo va a ir cambiando. La música es más para cerrar los ojos y escuchar.
Ahora, al momento de abrirlos está buenísimo. Yo siento que está bueno ser
parte de esto, estar tocando una música que llega a las personas y se
transforma en un ejemplo, porque es una época de cambio y es interesante ver que
podés aportar cosas. Muchas veces nos agarran y nos dicen: “Che, empecé a tocar
porque te vi y me gustó”, y es muy fuerte poder movilizar a otrx para que
agarre un instrumento y que se anime a hacer lo que quiere.
¿Qué
influencias reconocen en el sonido de Eruca? ¿Cómo los encontró Blanco?
L: Hay
dos tipos de influencias, las que vas trayendo de toda la vida, y otras con las
que vas trabajando a diario, Muse, Foo
Fighters, o Primus por ejemplo,
que nos partió la cabeza. Nos pasó que en cada disco, cuando estamos
componiendo, nos encontramos con discos
de otrxs que nos partieron la cabeza, sobre todo en el tratamiento del audio,
cómo fueron innovando en ese sentido, más allá de las composiciones, porque a
veces no está todo dicho. Después hay otras partes más tranquis, tienen mucho
que ver con Cerati, con Spinetta, con el folclore. Tratamos de equilibrar todo
en un concepto
B: Son
procesos más largos para mí, sí como banda tomamos discos de referencia. En
“ES” fue Them Crooked Vultures, me
acuerdo que yo no podía creer cómo sonaba.
G: Con
“Blanco” empezamos a escuchar un disco que se llama “Speak through the white
noise”, de The New Regime. También
volvimos mucho a Zeppelin, creo que
esa es la influencia más grande del disco.
¿Ven una
evolución como banda, sienten que van ganando solidez?
G: Es muy
difícil juzgar desde adentro. Lo que sí notamos son muchos cambios y
sensaciones distintas al tocar canciones viejas junto con canciones nuevas, y
creo que desde lo humano nos une mucho la creación, tener distintos discos,
distintas formas de decir las cosas.
Teniendo
en cuenta que en los años 2000 fueron separándose un montón de bandas míticas
del rock argentino, ¿cómo ven el under hoy, y a ustedes plantadxs en este nuevo
escenario?
L: Somos
parte de una movida nueva, que es muy grande y que involucra no sólo a Buenos
Aires sino a todas las provincias, es federal digamos. Hay un montón de bandas
que se vinieron a instalar acá que son de distintas regiones: Formosa, Santa
Fe, el sur, nosotrxs de Córdoba, y eso nos deja en un lugar en el que no nos
sentimos solxs. Es muy groso porque somos muchos haciendo fuerza, remando para
hacer renacer ese rock nacional.
Abril/13
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