viernes, 1 de agosto de 2014

Más libre que pensador

Periodista multifacético que llegó a los medios casi por casualidad. Chichoneó con la semiología, y la docencia, pero se corrió de aquel lugar. Pasó por televisión (co-condujo CQC y Algo habrán hecho), gráfica (dirigió la revista Inrrockuptibles) y radio (condujo Day Tripper hasta el año pasado, y actualmente No Vuelvas). Los tiempos cambiaron, y con ellos los negocios. Con compromiso, pasión y trabajo, Juan Di Natale le juega una pulseada a los intereses ajenos. 


¿Qué significa la Rock&Pop para vos?
Es mi vida profesional, es la radio en la que me formé y trabajé durante casi 23 años. Antes de entrar había hecho talleres de radio, más con un acercamiento teórico, pero donde realmente aprendí el oficio del que vivo es acá.

Con todo ese sentimiento de pertenencia, ¿cómo convivís con los cambios que está atravesando?
Esta etapa es algo muy nuevo todavía si la comparo con el tiempo que hace que estoy acá. Son unos meses apenas, pero muy complejos. Igualmente este es un espacio que, en cuanto a lo artístico y a los contenidos, sigo defendiendo y en el que quiero trabajar. Hay un montón de cosas que no dependen de mí y con respecto a ellas lo mejor que puedo hacer es relajarme. 
¿Pudiste cerrar bien el capítulo de “Day Tripper”?
No, porque la baja no fue decida por los que hacíamos el programa, fue tomada por la jefatura de radios del Grupo Veintitrés, del cual esta radio forma parte. Me dio mucha tristeza porque es un programa que me gustaba mucho. Lo que vino después fue algo que ninguno de los que hacemos “No vuelvas” eligió. Nos tocó seguir una instrucción o una “propuesta”, pero sin margen de debate. 

Con Eduardo ya se conocen, ¿eso te allanó el camino? 
Tenemos una excelente relación y nos elegimos todos los días, como dicen los matrimonios. Estamos contentos con el programa y nos vamos tranquilos a casa con la sensación de que lo hacemos con dignidad. 
¿No te enoja tanto como para renunciar? 
Lo que pasa es que yo tengo que trabajar… 

Pero tenés posibilidades… 
Todo se dio muy sobre la marcha, en un momento muy inoportuno para reorganizar el año laboral. Además no quiero irme de R&P, es donde me siento cómodo. Hay cosas que no me gustan, pero conserva el espíritu, la mística. Es una radio única, no hay otras radios de rock.

¿Y Vorterix? 
¿Es una radio o es una plataforma multimedia? Esta es ahora una radio b de Vorterix, pero nadie sabe cuánto mide Vorterix porque no publican sus mediciones, y entonces no se puede determinar cuál es más escuchada. Yo sigo creyendo que es R&P. Igualmente la medición no marca la calidad de un producto… Eso está claro, pero igual dice algo. Uno tiene que poder llegar a una audiencia. R&P este año no tuvo notas, la campaña gráfica casi no se vio, el sitio web estuvo caído, y así es muy difícil que crezca la audiencia. Igualmente que eso ocurra no es algo que me toque a mí. 

¿Sentís que hacés el programa que querés o que podés? 
Un poco y un poco. Hoy el límite está un poco bajo pero son los elementos con los que cuento y busco hacer lo mejor. Lo intentamos todos los días, lo hacemos con mucho cariño, profesionalismo y compromiso. 

¿Elegís la radio frente a otros medios? 
No es que elija, es mi oficio, lo que para otros es la oficina para mí es la radio. Es un medio al que vienen amenazando con que se va a morir desde hace un montón y sigue siendo imbatible. Por supuesto que hay cambios: más acceso a la información, más velocidad, distintos dispositivos, pero quien quiere escuchar radio no prende la tele para eso. Te acompaña cuando hacés otra cosa, esa inmediatez no se perdió. Algo muy difícil de derrotar es también la magia de la voz y todo lo que puede llegar a despertar. Eso lo podían hacer los Locos de la azotea y lo podemos hacer nosotros. 

¿Qué opinión tenés de la Ley de Medios? 
No pasó lo que tenía que pasar. Se han concentrado distintos grupos que son tan o más poderosos que los que había. El espíritu era la diversificación, nos iban a dar a los trabajadores del medio más trabajo, la posibilidad de tener propuestas diferentes, nuevas voces. Hasta el momento me parece que no sucedió y es lamentable. 

¿Cómo vivís el enfrentamiento entre los medios oficialistas y los que no, y el manejo de la información que se hace? 
El señalamiento de uno u otro medio o profesional como gorila, opositor, oficialista, involucra una manipulación muy grande y deliberada que responde a intereses. Yo trabajo en un multimedio que se supone oficialista pero soy un libre pensador, más libre que pensador. No me siento comprometido a embanderarme en nada porque no me vienen a decir lo que tengo que decir. Hay quienes sienten que una forma de cuidar su trabajo es ser obsecuentes con los dueños del medio, yo creo que no es la forma. 

¿Cómo fue tu paso por Inrockuptibles? 
Formé parte del grupo fundador de la versión argentina porque me convocaron y me gustaba mucho la revista francesa. Fue un proyecto que nunca vimos como un negocio y quizás eso fue un error. Me terminé yendo por diferencias de criterios con el que era el principal inversor, pero sigo teniendo muchos amigos ahí. La gráfica es algo que me atrae mucho, aunque lamentablemente casi no escribo. 

¿A quiénes podrías señalar como tus referentes desde que arrancaste en la radio? 
La radio que yo escuchaba, los conductores pioneros de rock: Lalo (Mir) y la Negra (Vernaci), Mario (Pergolini) y Eduardo (De la Puente). El humor de Pipo Cipolatti. Bebe Sanzo, un tipo muy generoso que me enseñó mucho de la profesión. De chico, en casa, eran Larrea, Antonio Carrizo y la radio Rivadavia de los 70 y principios de los 80. Y una vez acá, aprendí de mis compañeros. 

¿Encontrás hoy referentes en los que puedan inspirarse las nuevas generaciones? 
A mí no me inspiran, pero lamentablemente los adolescentes y estudiantes de radio de veintipico lo que tienen para inspirarse es la radio que hay. Si en su recorrido en algo falló R&P es en no generar su propio recambio. Hoy está empezando lo que tendría que haber sido hace 15 años. 

En colaboración con Silvana Palini 
Agosto/14

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